CBDC en América Latina: panorama por banco central
Una CBDC es dinero digital que emite directamente un banco central, distinto de una stablecoin privada. En América Latina y el Caribe los proyectos avanzan a ritmos muy distintos, y algunos ya se cancelaron. Esto es lo que confirma cada banco central a agosto de 2026, y lo que todavía no.
Cada pocos meses aparece un titular que anuncia que "tal país lanza su moneda digital" y el área financiera de una empresa se pregunta si eso cambia algo en cómo cobra a un cliente en el exterior o paga a un proveedor. Casi siempre la respuesta corta es que no, pero la respuesta completa exige separar lo que un banco central ya confirmó de lo que solo apareció en un comunicado de prensa optimista.
En Soulbit Academy aplicamos a las CBDC la misma disciplina que a la regulación de stablecoins: cada país entra en este panorama solo si su estado quedó confirmado en fuente oficial, con fecha. Preferimos cubrir bien cinco casos verificados que enumerar quince de memoria. Este artículo distingue una CBDC mayorista de una minorista, revisa el estado banco central por banco central y responde lo que de verdad le importa a un CFO: qué no resuelve una CBDC cuando su empresa cobra o paga fuera de su país.
Qué es una CBDC mayorista y minorista, y por qué a una empresa le afecta distinto
Una CBDC mayorista es dinero de banco central digital que solo pueden tener bancos y otras entidades financieras autorizadas, pensado para liquidar operaciones entre ellas, no para que una empresa lo reciba directamente. Una CBDC minorista, en cambio, está diseñada para que personas y empresas la usen a diario, como efectivo digital, con una cuenta o billetera abierta ante el banco central o un intermediario autorizado.
La distinción cambia quién puede tocar el instrumento. Una empresa nunca tendría acceso directo a una CBDC mayorista, igual que hoy no tiene cuenta directa en el banco central para liquidar entre bancos. Lo que sí podría eventualmente afectar la operación diaria de una empresa es una CBDC minorista, si algún banco central la lanza comercialmente y la empresa decide aceptarla como medio de cobro.
¿Por qué un banco central preferiría una CBDC mayorista sobre una minorista?
Porque el riesgo operativo y de adopción es mucho menor: una CBDC mayorista circula solo entre entidades supervisadas, sin billeteras para el público ni riesgo de fraude minorista. El proyecto Drex de Brasil, el más desarrollado de la región, nació con un enfoque cercano a este modelo, orientado a liquidar activos tokenizados entre entidades financieras, como explicamos en Drex: el real digital de Brasil y qué significa para empresas.
El panorama verificado, país por país, a agosto de 2026
América Latina y el Caribe no avanza como bloque: cada banco central decide de forma independiente si investiga, prueba o descarta una CBDC, y ninguno está obligado a seguir el ritmo de otro. La siguiente tabla recoge solo los casos donde encontramos una fuente oficial que fija fecha y fase.
| Banco central | Fase verificada a agosto de 2026 | Fuente |
|---|---|---|
| Banco Central de Bahamas | CBDC minorista (Sand Dollar) en circulación continua desde el 20 de octubre de 2020 | Comunicado oficial del banco central |
| Consejo Monetario del ECCB (Caribe Oriental) | CBDC minorista (DCash) operó desde 2021; desarrollo de DCash 2.0 suspendido el 13 de febrero de 2026 | 112.ª reunión del Consejo Monetario, confirmada por prensa regional independiente |
| Banco Central de Chile | Exploración con pruebas de concepto en entorno controlado desde su segundo informe de marzo de 2024, sin decisión de emitir | Segundo informe oficial sobre emisión de una moneda digital de banco central |
| Banco de la República (Colombia) | Concluyó, en su propio análisis, que no hay razones suficientes para avanzar por ahora | Informe oficial sobre pertinencia y riesgos de una CBDC en Colombia |
| Banco Central de Brasil | Proyecto Drex en fase de piloto, sin fecha de lanzamiento comercial confirmada | Ver desarrollo completo en el artículo dedicado |
El caso de Bahamas es el más simple de verificar porque el propio Banco Central de Bahamas publica actualizaciones periódicas sobre el Sand Dollar: en su comunicado público de actualización reportaba más de 100.000 billeteras de consumidor y más de 1.500 comercios registrados, sin haber sido discontinuado. Es, junto con Jamaica, uno de los pocos casos de CBDC minorista con lanzamiento comercial efectivo en la región, según clasifica el Banco de Pagos Internacionales (BIS) en su estudio sobre CBDC en América Latina y el Caribe.
El caso del Caribe Oriental es el contrario: prueba de que un proyecto puede avanzar años y aun así detenerse. DCash operó en varios miembros de la unión monetaria del Caribe Oriental desde 2021, pero el Consejo Monetario del ECCB decidió, en su 112.ª reunión del 13 de febrero de 2026, suspender el desarrollo de la siguiente versión para priorizar un sistema de pagos rápidos regional, según reportaron de forma coincidente varios medios de la región. No hallamos un comunicado del propio ECCB accesible públicamente, así que atribuimos la fecha a esa cobertura de prensa coincidente, no a un documento propio verificado.
Chile y Colombia son los dos casos hispanohablantes con posición oficial más clara, y ambos comunican cautela. El Banco Central de Chile publicó en marzo de 2024 su segundo informe, anunciando pruebas de concepto en entorno controlado, aclarando que esa decisión "no debe entenderse como una decisión de emitir una CBDC". El Banco de la República de Colombia fue más allá: en su documento técnico sobre pertinencia y riesgos concluyó que no hay razones suficientes para avanzar hacia una moneda digital propia.
¿Y qué pasa con México, Argentina, Perú y Uruguay?
Quedan fuera porque no encontramos, dentro del tiempo de investigación de este artículo, un documento oficial reciente que fije con fecha su fase actual. México investiga el tema desde 2021 y Banxico ha publicado presentaciones técnicas, pero lo disponible sobre su estado en 2026 es cobertura de prensa, no un documento propio con fecha; sí conviene seguir su regulación de stablecoins, tratada en la iniciativa AVE de activos virtuales estables en México. De Argentina, Perú y Uruguay tampoco hallamos un documento oficial con fecha, así que preferimos omitirlos a arriesgar un dato inventado. Para el marco regulatorio más amplio de criptoactivos, más allá de las CBDC, vea el panorama regulatorio de criptoactivos en LATAM 2026.
Lo que una CBDC no resuelve para una empresa que cobra o paga fuera de su país
Una CBDC es, por diseño, dinero doméstico: solo circula dentro de la jurisdicción de su banco central emisor y no sustituye ningún rail transfronterizo. Incluso Bahamas, el caso más maduro de la región, mantiene el Sand Dollar como instrumento para pagos dentro del archipiélago, no como vía para cobrar de un cliente en Estados Unidos o pagar a un proveedor en Asia.
Esto importa porque el titular de prensa suele mezclar dos preguntas distintas: si un país tendrá dinero digital, y si ese dinero digital resolverá el problema de cobrar o pagar fuera de fronteras. Son preguntas independientes. Una empresa colombiana que exporta servicios a Estados Unidos seguirá necesitando corresponsalía bancaria, una transferencia SWIFT o una stablecoin para recibir ese cobro, tenga o no Colombia una CBDC algún día.
¿Cambiaría algo si más países de la región lanzaran su propia CBDC minorista?
Cambiaría la experiencia de pago dentro de cada país, no entre países. Ni el diseño revisado por el BIS ni ninguno de los proyectos verificados aquí contempla interoperabilidad automática entre la CBDC de un país y la de otro; conectarlas requiere acuerdos bilaterales que, a agosto de 2026, no existen en la región. Los pagos B2B transfronterizos con stablecoins movieron más de 324.000 millones de dólares en 2025, un 89% más interanual según The Digital Chamber, lo que refleja esa brecha: la solución que las empresas ya adoptaron para pagar y cobrar fuera de fronteras no es una CBDC, sino un instrumento privado que opera en blockchains públicas accesibles entre países, como detallamos en la adopción de stablecoins B2B en LATAM.
CBDC frente a stablecoin: quién emite, quién asume el riesgo y quién puede acceder
Una CBDC y una stablecoin resuelven necesidades distintas porque las decide una autoridad distinta y el riesgo lo asume una parte distinta. Confundir ambos instrumentos, algo frecuente en la cobertura de prensa generalista, lleva a expectativas equivocadas sobre lo que cada uno puede ofrecer a una empresa.
| Dimensión | CBDC | Stablecoin (USDC o USDT) |
|---|---|---|
| Quién emite | Un banco central, como pasivo directo del Estado | Una empresa privada regulada, como Circle o Tether |
| Quién asume el riesgo de emisor | El propio banco central del país | La empresa emisora y la calidad de sus reservas |
| Alcance geográfico | Doméstico, dentro de la jurisdicción del banco central | Blockchain pública, transferible entre países |
| Acceso para una empresa extranjera | Normalmente restringido a residentes o cuentas locales | Accesible con una billetera y el KYC del proveedor |
| Uso típico hoy en pagos B2B transfronterizos | Ninguno confirmado en la región | Es su caso de uso principal verificado |
La diferencia de acceso es la más relevante para una empresa con contrapartes en varios países. Una stablecoin como USDC o USDT llega a una billetera al completar la verificación de un proveedor regulado, sin importar en qué país esté esa empresa. Ninguna CBDC revisada aquí ofrece hoy ese mismo acceso a una empresa no residente de su jurisdicción emisora. Puede revisar esta comparación en la diferencia entre una stablecoin y una criptomoneda.
Qué entrega Soulbit V1 hoy, sin adornos
Soulbit no opera con ninguna CBDC de la región, ni de Bahamas, ni del Caribe Oriental, ni de ningún otro banco central mencionado en este artículo. No emite, custodia ni liquida moneda digital de banco central, ni participa en ninguno de los pilotos descritos arriba.
Lo que la V1 entrega hoy es concreto: saldo empresarial en las stablecoins USDC y USDT, fiat en USD, EUR y GBP, rail bancario local solo en Colombia, verificación KYB, nómina recurrente y por lote, payment links, QR de cobro, conversión por cotización bajo petición, custodia institucional y monitoreo AML/KYT. Esa combinación resuelve hoy el problema real de cobrar o pagar fuera de fronteras, mientras las CBDC de la región siguen, casi todas, en fase de estudio.
Lo que no entrega también importa: no hay tarjetas, ni rendimiento o APY, ni token propio, ni app móvil nativa hasta que se publique en las tiendas. Ninguna afirmación de este artículo sobre CBDC debe leerse como una promesa sobre el producto de Soulbit.
Qué debería vigilar hoy una empresa sobre las CBDC de la región
Vigilar una CBDC tiene sentido solo si su banco central confirma, en fuente propia, una fecha de lanzamiento comercial minorista. Hasta entonces, el mejor uso del tiempo de un CFO es revisar la fuente oficial una o dos veces al año, no cada titular.
Tres señales concretas justifican prestar atención: que un banco central anuncie una fecha de lanzamiento comercial, no solo de piloto; que publique reglas de interoperabilidad con otra jurisdicción, algo que ningún caso de esta región tiene hoy; y que confirme si la CBDC estará disponible para empresas no residentes, no solo para personas o entidades locales. Ninguna de las tres señales se ha cumplido en ningún país revisado en este artículo a agosto de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una CBDC y en qué se diferencia del dinero que ya usa una empresa?
Una CBDC (moneda digital de banco central) es un pasivo directo del banco central en formato digital, con el mismo estatus legal que el efectivo. Se diferencia del saldo que una empresa tiene hoy en un banco comercial, que es un pasivo de ese banco, no del banco central. Ninguna empresa latinoamericana opera hoy con una CBDC como parte de su tesorería habitual.
¿Qué país de América Latina y el Caribe tiene hoy una CBDC minorista realmente en circulación?
Bahamas, con el Sand Dollar, es el caso verificado con una CBDC minorista en circulación continua desde el 20 de octubre de 2020, según el propio Banco Central de Bahamas. El Caribe Oriental tuvo DCash operando desde 2021, pero el Consejo Monetario del ECCB suspendió en febrero de 2026 el desarrollo de su siguiente versión. Ningún banco central hispanohablante de la región tiene, a agosto de 2026, una CBDC minorista en circulación comercial confirmada.
¿Una CBDC sirve para que una empresa cobre o pague a un cliente en otro país?
No, al menos no en ninguno de los proyectos verificados hoy. Una CBDC es dinero doméstico, válido dentro de la jurisdicción de su banco central emisor. Ninguno de los proyectos revisados en este artículo, ni siquiera el más avanzado, sustituye un rail transfronterizo: siguen haciendo falta corresponsalía bancaria, SWIFT o un instrumento como una stablecoin para mover valor entre países.
¿En qué se diferencia una CBDC de una stablecoin como USDC?
El emisor y quien asume el riesgo cambian por completo. Una CBDC la emite un banco central y es su pasivo directo. Una stablecoin como USDC la emite una empresa privada, Circle en ese caso, respaldada por reservas auditadas, y el riesgo de emisor es el de esa empresa, no el de un Estado. USDC circula además en blockchains públicas accesibles entre países, algo que ninguna CBDC ofrece hoy.
¿Soulbit opera con alguna CBDC de la región?
No. Soulbit no emite, custodia ni liquida ninguna moneda digital de banco central. Su V1 opera con las stablecoins USDC y USDT, saldo en USD, EUR y GBP, rail bancario local solo en Colombia, nómina masiva, payment links, QR de cobro y OTC por cotización bajo petición.
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